"Y también existe la historia de un hombre cuya esposa se ahogó en un río, quien, cuando buscaba el cadáver para sacarlo del agua, caminó corriente arriba. Y cuando se le preguntó por qué, ya que los cuerpos pesados no se elevan, sino que descienden, y él buscaba contra la corriente del río, respondió: "Cuando esta mujer vivía, siempre, tanto en palabras como en los hechos, contradijo mis órdenes; por lo tanto busco en la dirección contraria, por si ahora, inclusive muerta, conserva su disposición contradictoria".
"Malleus maleficarum" ("Martillo de las brujas"). De los probos inquisidores Kramer y Sprenger. 1486.
Bruja, Cernégula
(Le tomo prestado el título de este post a Emilio de Mier que tituló así un artículo suyo que sobre las brujas se publicó en la revista "Sísifo", Torrelavega. 1981)
"La charca de las brujas" está en Cernégula y allí acudían en aquelarre las brujas de Cantabria.
Charca de Las Brujas, Cernégula
José María de Pereda:
"Que montada en una escoba va por los aires a los aquelarres los sábados a medía noche, es la leyenda aceptada por todas las brujas.
La de la Montaña tiene su punto de reunión en Cernégula, pueblo de la provincia de Burgos. Allí se juntan todas las congregadas, alrededor de un espino, bajo la presidencia del diablo en figura de macho cabrío. El vehículo de que se sirve para el viaje es también una escoba; la fuerza misteriosa que la empuja se compone de dos elementos: una untura, negra como la pez, que guarda bajo las losas del llar de la cocina y se da sobre las carnes, y unas palabras que dice después de darse la untura. La receta de ésta es el secreto infernal de la bruja; las palabras que pronuncia son las siguientes:
Sin Dios y sin Santa María,
¡por la chimenea arriba!
Y parte como un cohete por los aires"
Reflejos en "El gran árbol y el ojo", Anish Kapoor. Guggenheim, Bilbao.
Puedo asegurar que no existe "un más allá" con la misma rotundidad que aseguro que existe "un más acá"
"Esta deslumbrante escultura está formada por ochenta esferas de acero inoxidable reflectante asentadas sobre tres ejes. Múltiples imágenes se reflejan en sus superficies espejadas, estirándose como un arroyo de relucientes burbujas vítreas. Simultáneamente, cada una de las esferas se refleja a sí misma, a las que tiene alrededor y a todos los componentes que forman la torre. Podemos ver nuestro propio reflejo repetido, así como el reflejo de la arquitectura que nos rodea. El ángulo de las imágenes va cambiando a medida que nuestra mirada asciende por la escultura"
Este párrafo, sacado de la explicación que en su web da el propio museo Guggenheim de la obra "El gran árbol y el ojo" de Anish Kapoor, sirve para formarse una idea de el arte actual y su literatura. Literatura del vacío. Me ha asombrado que pueda haber alguien que explique de forma tan pedante el acto trivial de mirar los reflejos en una acumulación de bolas reflectantes. En la foto anterior se puede ver al propio fotógrafo y su bicicleta en el centro de la foto. No me hubiera percatado de mi presencia en el reflejo de no ser por la brillante explicación del cureitor de turno.
La obra completa de Anish Kapoor es esta:
Aunque no me parece que sea una gran obra de arte y, desde luego, no veo por ninguno de sus reflejos que sea una "deslumbrante escultura", las bolas tienen cierta gracia y su autor me merece algo de respeto aunque sólo sea por reconocer al color entidad en sí mismo, el color como una realidad física y objetual.
Continuemos con el texto Guggenheim:
"A primera vista, parece como si las esferas hubieran sido colocadas al azar. Eso forma parte de la ilusión óptica de la obra; en realidad, es fruto de una solución estructural matemáticamente compleja y cuidadosamente calculada. Nuestros movimientos provocan reflejos que parecen resbalar y deslizarse por las redondeadas superficies sumamente pulidas. Cuando cambiamos de posición, la arquitectura reflejada en las esferas parece distorsionarse y arquearse. Nuestra mirada es de gran importancia. Desempeñamos un papel activo fundamental, dando vida a las múltiples esferas de una escultura que se deleita en la luz y el resplandor"
Y seguimos con la pedantería cureitor más o menos inocente. Y así llegamos a la impostura, a la vaciedad y a la mentira; la gran mentira que es el arte actual. Ni Peggy Guggenheim en persona podría convencerme de que las bolas se han colocado según "una solución estructural matemáticamente compleja". Camelo y charlatanería de los que gustan para desayunarse los políticos y gestores de las cosas culturales.
La misma charlatanería con la que el arquitecto del edificio del Gobierno Vasco les vendió a los mandamases cuando les explicó que las puntillitas (tan feas y horteras) que llevan los cristales del citado edificio habían sido calculadas matemáticamente para producir una sombra que anulara la fuerza del sol en su edificio acristalado:
"Exteriormente el edificio se resuelve con un único material. El vidrio, que en sucesivas capas va envolviendo y protegiéndolo a las inclemencias solares. Se ha diseñado un motivo que se serigrafiará en determinadas zonas. Estas zonas han sido determinadas según el estudio de los rayos solares. Para la inclinación del verano, los motivos de las fachadas se suman ocultando y disminuyendo la luminosidad que pasa al interior"
Véase la foto siguiente y compruébese que en situaciones así, si falla "el estudio de los rayos solares", hay que recurrir a las cortinas como toda la vida. Y espero que éstas sean de las normales y no hayan sido matemáticamente calculadas; foto del edificio del Gobierno Vasco en la plaza Bizkaia:
Edificio Plaza Bizkaia, sede del Gobierno Vasco en Bilbao
Si algo encuentro positivo en el texto del Guggenheim es, que siendo un documento curatorial, no haya utilizado ni una sola vez esas palabras tan apestosas en la verborrea curatorial de esta pequeña parte de la geo grafía que la Cordillera Cantábrica aplasta entre las nubes y el Cantábrico en la que vivo y me mortifican con expresiones como: expandido, transversal, transgresor, visibilidad, interferencia, incertidumbre, reflexivo, memoria retínica, interacción...
Sólo han rozado la situación sin entregarse del todo a la masturbación verboconceptual tan en boga. En fin:
"El gran árbol y el ojo expresa la naturaleza fugaz de la apariencia de las cosas. Mediante una compleja utilización de la luz y las sombras, del volumen y del espacio, nos hace pensar en la inestabilidad del mundo visible. El tiempo y el espacio se suspenden y alteran. A pesar de ser una escultura de grandes dimensiones, se nos presenta como algo ingrávido y efímero"
"Mediante una compleja utilización de la luz y las sombras, del volumen y del espacio, nos hace pensar en la inestabilidad del mundo visible..." ¡ya!
Puedo asegurar que las bolas no me han hecho pensar nada; si acaso que otra bola más. Pero el texto sí me ha hecho pensar en que las bolas nos las colocan transversalmente en un mundo estúpido que se expande con espíritu transgresor tomando visibilidad en una interacción reflexiva que crea la incertidumbre de la interferencia entre un más allá y un más acá.
"En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero: –La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.
–¿Qué gigantes? –dijo Sancho Panza.
–Aquellos que allí ves –respondió su amo– de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.
–Mire vuestra merced –respondió Sancho– que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
–Bien parece –respondió don Quijote– que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.
Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que, sin duda alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes, iba diciendo en voces altas:
–Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.
Levantóse en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo:
–Pues, aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar. Y, en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y, dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia que hizo la lanza pedazos,llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando llegó halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él Rocinante.
–¡Válame Dios! –dijo Sancho–. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?
–Calla, amigo Sancho –respondió don Quijote–, que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón que me robó el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas, al cabo al cabo, han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada. –Dios lo haga como puede –respondió Sancho Panza"
"Dios lo haga como puede". Como ocurre con la inspiración de las musas, o con los delirios, que, a veces, vienen a ser cosa parecida, comencé a oír unas voces que me decían: "el Páramo de Masa..."; "el Páramo; ahí, sí que hay arte"
El Páramo de Masa es un sitio de paso cuando se va a Burgos. Nadie va allí. Nadie se detiene nunca... salvo aquella vez que las estrellas y el sueño me hicieron parar a echar una cabezada. Casualmente venía de Arco (la feria de arte). Una noche de estrellas en el Páramo es un espectáculo único. Inexplicablemente nadie se detiene. Nunca verás a nadie en el Páramo.
El Páramo, ahora, sólo ofrece la posibilidad de este encuadre:
para cualquier otro sitio que mires solo verás centenares de cosas así:
siendo así solo cabe cambiar el punto de vista, el encuadre, y fijarse en estas otras cosas:
Me acordé de Walter Benjamin: "pero, al observarlas, caminamos debajo de estas plantas gigantescas como liliputienses. Extraer toda la dulzura de sus cálices sigue estando reservado a espíritus fraternales, también gigantes; a ojos solares como los que Goethe y Herder tenían" (reseña del libro de Karl Blossfeldt "Urformer der kunst. Photographische pflanzenbilder": "Formas primordiales del arte. Imágenes fotográficas de plantas". 1928)
Tenemos tanto de "too", hemos visto tanto, estamos tan hartos de estímulos de todo tipo, sobre todo de los visuales, que ya nada nos llama la atención. Ese es el drama del arte moderno.
Y su principal limitación. Los artistas, ahora, no trabajan sinceramente en su arte, en su obra. Trabajan en llamar la atención.
Para el el fotógrafo, en cambio, el drama es llamar la atención. La fotografía se parece en algo a la caza. No soy capaz ni por un momento de pensar como un cazador, pero supongo que para éste, como para el fotógrafo, lo mejor es que la "pieza" no sea consciente de que va a ser cazada, cosa difícil en sitios así, tan llenos de vanidad.
Artesantander no es tan grande como nos venden los diarios locales, tan entusiastas con algunas cosas como excluyentes con otras, y un fotógrafo paseándose por una feria de "arte" en un momento en el que no hay demasiada gente, al cabo de un rato ya no logra pasar desapercibido. Así que lo mejor es largarse.
Foto de la Alhondiga de Bilbao; decorador: Philippe Starck.
Espero se note que he dicho "decorador", que aunque sea una palabra en desuso (ahora se dice diseñador) manifiesta mejor el espíritu con el que este autor ha afrontado la decoración de la Alhondiga. un espíritu barroco y excesivo propio de la decoración de escaparates o de estudios de televisión, que viene a ser lo mismo. Que los escaparates y las televisiones se copian unos a otros.
Decenas de columnas de pega de todos los estilos posibles y hasta de los imposibles y una gran pantalla (¡que contemporáneo!) con una imagen del sol (o puede que sea el mismo sol, el real; que esto es Bilbao, señora). Yo hubiera puesto la imagen del big bang que, al cabo, sumadas las evoluciones y las degeneraciones, es la causa primigenia de la estupidez que nos rodea.
Cansado de ver estupideces, a veces, me digo que ahora iniciaremos el camino de regreso y que lo que venga a la fuerza ha de ser mejor. Pero esto es una limitación mía. Que no soy capaz de imaginar cómo el mundo pudiera llegar a ser más estúpido.
Pero se ve que el mundo no es limitado. Que puede ir a más. Me encontré con esta útil webcam frente al Guggenheim (favor de ampliar la foto para leer las instrucciones). Por si has olvidado el teléfono o alguna de tus cámaras, o simplemente por sentirte moderno, aquí lo tienes: la webcam pública. Es lo moderno. Como de antes eran las cabinas de teléfono, ¿te acuerdas?
Ya hay teléfonos con dos cámaras, que es una cosa muy útil y que contribuye a mejorar la comunicación. Ya no hace falta verse para sentirse. Ya podemos declarar nuestro amor por la webcam: "¡no puedo vivir sin ti!"
No se me ocurre cómo puede llegar a ser más estúpido el mundo. Pero no hay que preocuparse por mí, hay muchas personas trabajando en ello. E intuyo que el camino del éxito es fácil: solo hay que pensar que los demás son gilipollas. Siempre me pasma que quién así piensa y actúa acabe teniendo razón.
para promocionarla han instalado unas vallas en accesos peatonales de algunos aparcamientos subtes. las imágenes son fotos de algunos artistas polacos
los organizadores lo presentan como si fuera una exposición de la feria y le han dado el nombre visiones urbanas. yo he hecho algunas visiones urbanas de dichas visiones que puedes ver si pulsas el enlace
mientras ves las fotos puedes utilizar de fondo este bello documento. lástima que en el disco afro-cubism que saldrá este otoño no haya participado ali farka toure del que no se puede decidir si su voz era más bella cuando cantaba o cuando hablaba. la voz de áfrica. ali farka toure, músico y alcalde de su pueblo
in olvidable (nota a pie de post)
que no es lo mismo que:
inn: olvidable
nota tomada del rae: in-1.
(Del lat. in-, hacia dentro).
1. pref. Se convierte en im- ante b o p, y en i- ante l o r. Suele significar 'adentro' o 'al interior'. Incluir, insacular, importar, irrumpir.
in-2.
(Del lat. in-, de valor negat. o privat.).
1. pref. Se convierte en im- ante b o p, y en i- ante l o r. Indica negación o privación. Inacabable, incomunicar, inacción, impaciencia, ilegal, irreal.
en ocasiones he comparado una foto con la música; esta comparación podría aplicarse perfectamente a otras artes y no hace falta mucha imaginación para hacerla extensible a otros órdenes de la vida
sin considerar otras posibilidades quedémonos con la primera acepción del rae para la palabra música: "Melodía, ritmo y armonía, combinados"
en la transformación de bilbao puede que exista melodía; pero ritmo y armonía no he visto por ningún lado. por ejemplo, las farolas. muchas de ellas detestables y juntas de varios estilos absolutamente disímiles.
las nuevas obras de bilbao se hacen a escala de los dioses
en los casos más leves a escala de los héroes, los semidioses
el acero es el material oficial de las nuevas obras y farolas. ni qué decir tiene que el acero corten, ese cansino material de las obras, esculturas y glorietas oficiales (cuando queremos ser modernos), abunda por toneladas y toneladas
esta escultura, aunque lo parezca, no es de acero corten; es de hierro nodular. se llama "dodecathlos" porque es una alegoría de los trabajos de hércules. parece ser que es el torso de un hombre con los brazos alzados. no es fácil ver tal cosa, aunque yo lo he creído sin ningún impedimento. su peso es de 70 toneladas lo que supone el peso de 1.000 hombres
es más reconocible en sus formas el sagrado corazón, allí en lo alto de su pedestal desde donde contempla amorosamente la gran vía. en este caso el oro sustituye al acero
puedes ver fotos de bilbao en mi página fotosintesis.net. éstas y otras. ves y verás(quiero decir que habrá más), por ejemplo la alhondiga de bilbao
quería dar la sensación de enormidad del muro y no pasaba nadie. se me ocurrió poner la bicicleta como referencia
cuando me alejé y me volví para hacer la foto sentí un escalofrío. la imagen se me asemejó a la de mi bicicleta ante un pelotón de fusilamiento. hice la foto aprisa y salimos corriendo
bilbao y su transformación no se está haciendo a escala humana. se está haciendo a escala de los dioses