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lunes, 11 de agosto de 2008

sidi ifni



una foto es un sueño en dos dimensiones

sidi ifni es un lugar apartado y muy tranquilo unos 150 kms. al sur de agadir. cuesta pensar que en algún momento haya tenido un interés estratégico. cuando me dirigía hacia allí por la carretera de la costa, desde tiznit se me ocurria pensar que en el pasado los asentamientos coloniales, a veces al menos, no tenían una lógica estratégica o económica claramente discernible. da la impresión que en más de una ocasión el invasor de algún territorio se dejó llevar por sentimientos estéticos y se fundaban asentamientos más llevados por la belleza de los lugares, que por el interés militar o económico

se puede imaginar a algún capitán esteta y romántico disfrazando los informes militares que mandaba a la metrópoli seducido por las bellezas naturales de algún lugar. en el fondo, mucho de esto hay en los informes que mandaba a la corona cristóbal colón. claro que cristóbal había prometido a la reina el encontrar oro y ante la falta de él describía lugares paradisíacos que a la fuerza debían ocultar el metal, o estar muy próximos a él

sidi ifni fue de españa hasta 1969 y cuesta ver qué posible interés estratégico haya tenido en algún momento. de la época española queda el hotel "suerte loca" , las ruinas de un cuartel y un edificio en ruinas en el mejor sitio de la plaza de la villa. ruinas que lucen con orgullo el pollo-escudo con el lema de la dictadura: "una grande y libre" y el yugo y las flechas. el "suerte loca" y el pollo son las dos cosas mejor conservadas en la ciudad de nuestro glorioso pasado colonial. encantador. el hotel

cuando me marchaba de sidi ifni, disfrutando de su muy bello paisaje, al pasar vi a elbahri sentado a la orilla de la carretera contra una tapia de piedras de colores. tardé tres o cuatro kilómetros en decidirme y me di media vuelta para hacer la foto. elbahri resultó ser muy simpático y le costaba reprimir la risa. no sé si se aprecia en la foto que está aguantándose la risa, pero yo no puedo evitar el ver su risa. elbahri se ríe porque se ríe, pero también podría reírse de un estúpido fotógrafo que quería hacer una foto de un marroquí meditabundo con una chilaba delante de unas piedras de colores

cuando nos despedíamos entramos en una pugna de "y yo más" dándonos las gracias. excelente persona elbahri. no hay más que hacerle una foto para darse cuenta

sidi ifni

Las Mil y Una Noches


"...una noticia curiosa que transcribe el barón de Hammer Purgstall, un orientalista citado con admiración por Lane y por Burton, los dos traductores ingleses más famosos de "Las Mil y una Noches", habla de ciertos hombres que él llama "confabulatores nocturni": hombres de la noche que refieren cuentos, hombres cuya profesión es contar cuentos durante la noche. Cita un antiguo texto persa que informa que el primero que oyó recitar cuentos, que reunió hombres de la noche para contar cuentos que distrajeran su insomnio fue Alejandro de Macedonia
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"Las Mil y una Noches" no son algo que ha muerto. Es un libro tan vasto que no es necesario haberlo leido, ya que es parte previa de nuestra memoria y es parte de esta noche también."

j.l. borges

Las tradiciones y los cuentistas de la célebre plaza de Xemáa el Fna, en Marraquech, originaron un concepto nuevo: el de Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. Juan Goytisolo

Plaza Jemaa el-Fna


El primer día que llegué a la plaza de Jemaa el-Fna decidí salir solo con una cámara de esas de bolsillo. Cuando hice las primeras fotos me tuve que enfrentar a la realidad. Cada vez que haces una foto viene alguien a pedirte un donativo. No es que fuera un error por mi parte: sé de sobra que la gente de Jemaa el-Fna vive de las fotos que se dejan hacer o que se hacen con los turistas. No le pongo ningún pero al asunto. Lo que me parece peor es que estas fotos se utilicen en las guías y revistas de viajes como exponentes de la vida tradicional de Marruecos; que sí, pero no.

En la guía Michelín, por ejemplo, aparece la foto de unos "touaregs", en la ceremonia del té, por supuesto, que cualquiera se da cuenta que son vendedores de alfombras. Nada de touaregs. Y es lo que pasa con el turismo, que crea las tradiciones. En Guelmin, por ejemplo, se celebra un mercado de camellos ¡¡¡para los turistas!!! y los turistas asisten alborozados a un mercado de camellos que no es mercado ni tal cosa y cuentan con alborozo cómo un touareg de atrezzo le quiso cambiar a su chica por dos camellos. El rito se repite una y otra vez porque es lo que espera el turista y a eso ha ido: a vivir la anécdota que ya conoce y, cuando la reconoce de nuevo le entra un a modo de tranquilidad. Todo está bien

El famoso "prisa mata" es una frase de guía turístico y de vendedor de alfombras. Saben que el turista quiere oírla y cumplen el rito siempre que ven uno y el turista la escucha alborozado. A la plaza de Jemaa el-Fna se va a ver al vendedor de dentaduras postizas (me ha parecido ver que ya solo queda uno) cuya verdadera industria no es la venta de piños, sino la foto con el avezado turista que ha encontrado una escena para contarle a media humanidad. O los encantadores de serpientes drogadas o medio muertas que esperan la aparición de un audaz fotógrafo que inmortalice el encuentro con un verdadero encantador ¿de serpientes?, ¿de turistas?...creo que sin duda queda mucho más encantado el turista que la serpiente.

En la plaza Jemaa el-Fna los músicos no son músicos y se dedican a aporrear sus tambores y se arrancan cada rato con las dos notas que saben sacarle a su flauta mágica de encantar turistas. Cuando volví, ya pareciendo un fotógrafo, con una cámara como de fotógrafo, ya no me pedían por las fotos y si había un ligero gesto en ese sentido, rápidamente aceptaban mi negativa haciéndome la pregunta "C´est pour la publicité"..."Ah, oui c´est pour la publicite" y teníamos un gesto como de complicidad entre profesionales.

En cuanto aprenda inglés y francés, he de aprender el árabe para poder escuchar a los cuentacuentos de la plaza de Jemaa el-Fna. Éstos no están por los turistas. Ni siquiera por los turistas marroquís. El público de los cuentacuentos es de los propios habitantes de Marrakech que diariamente acuden a escuchar sus historias y asisten a ellas con ojos embelesados en una plaza rodeada de antenas parabólicas. He de saber qué cuentan estas historias...en la pura esencia de las mil y una noches.

No a todos los marroquís no les gusta que les hagan fotos.


mural de tánger



una foto es un sueño en dos dimensiones

cuando vi el mural de esta foto y a los vendedores de hortalizas que estaban delante, rápidamente elegí a quién quería fotografiar; este señor era el único con chilaba...y sus rasgos y su barba. perdone señor, no hay ningún menosprecio en lo que le digo, pero es Vd. un icono. no me cuesta verle como protagonista de una historia de las mil y una noches

cuando entraba en la calle le lancé una fugaz mirada de soslayo. pero un fotógrafo no pasa desapercibido en marruecos. mi mirada fue muy breve y como de pasada, y me puse a hacer fotos de algunos detalles del mural del edicio en el que una placa dice: "escuelas españolas de alfonso XIII; fundación casa-riera; año 1912". así pude medir la luz, cambiar el objetivo, enfocar la distancia desde la otra acera en la que yo me encontraba y desactivar el autofoco (sé que un marroquí que va a ser fotografiado es mucho más rápido que las modernas cámaras autofoco) y comencé a andar hasta frente a él sin fijarme en él ni un momento. cuando me paré, me volví hacia él y levanté la cámara a la altura del ojo también miraba hacia un lado, concretamente hacia el otro. en el tiempo que tardé en disparar, puedo asegurar que soy rápido, su cabeza hizo un giro completo. bueno; creo que hubiera podido disparar un fracción de segundo antes. la fracción que dura el comprender que no iba a tener otra oportunidad de hacerle una foto

perdóneme, señor; creo que lo habrá hecho cuando me he retirado humildemente avergonzado ante su riña. le he robado una foto y eso no debe hacerse

en marruecos siempre he mantenido una actitud muy discreta respecto a las fotos de gente y he hecho muy pocas. nunca he querido precipitarme y me he ido soltando a medida que me he ido acercando al país. he colgado fotos de chefchauen. algunas corresponden a este viaje y son digitales. otras son de película. si alguien quiere puede jugar a adivinar cuáles son digitales y cuáles, de las que tienen gente, corresponden a este viaje


mi actitud ha cambiado por diversos motivos que no voy a exponer; pero uno de los principales ha sido el reflexionar sobre las fotos de bruno barbey, que nació en marruecos y vivió allí hasta los doce años y luego ligado permanentemente al país. la foto que se puede ver en su página de internet ...


...es una de sus fotos más famosas, portada de un libro sobre essaouira, best selller entre los libros de fotografía. en ella la mano del señor adquiere un paralelismo visual con las manos de la pared; pero sobre todo recoge el carácter marroquí; la actitud ante el fotógrafo. ello me ha hecho ver las cosas de otra forma. esas fotos con gestos torcidos o de fastidio o movidas o tapándose son más expresivas. no es que los marroquís vayan con gesto de fastidio por la calle. solo ante el fotógrafo

a los marroquís no les gusta que les hagan fotos

valle del draa



una foto es un sueño en dos dimensiones

el valle del draa es un largo oasis caracterizado por su palmeral, que ocupa una estrecha franja rodeada de desierto. la carretera llega hasta mhamid, donde comienza el arenal hasta la vecina argelia, a tan solo 50 kilómetros. cuando volvía hasta mi hotel en zagora me encontré con la fiesta del oasis de fezouata. había músicos bereberes de los auténticos, no de los de los turistas. naturalmente me detuve a hacer fotos. amablemente me dejaron pasar junto a los músicos, delante de las vallas que separaban al público

como un experto cazador no manifesté ningún interés por el público centrando mi atención en los músicos. cuando me volví e hice esta foto la niña que está a la izquierda con una piedra en la mano comenzó a protestar por la foto y me decía que me iba a tirar con la piedra. era muy simpática
(tengo que aclarar que los marroquís son menos agresivos que los españoles. en absoluto iba a tirarme con la piedra; era un juego)

a los marroquís no les gusta que les hagan fotos y yo les comprendo: aparte de ciertos tabúes culturales, ocurre que llega un montón de gente vestidos de extrañas maneras, que no entienden nada y que comienzan a hacerte fotos y se largan sin haber entendido nada. la niña protestaba con razón y además es muy simpática

cuando un rato después me regaló la piedra le hizo mucha gracia que yo me la guardara en el bolsillo y le diera las gracias

a los marroquís no les gusta que les hagan fotos


asilah



Una foto es un sueño en dos dimensiones.

Asilah está a 35 km. de Tánger y a una hora de Tarifa. Fue española y cuando los españoles la dejaron algunos se quedaron. Varios de ellos se dedicaban a la hostelería y aún lo hacen sus descendientes, como ocurre con "Casa García" donde se come un pescado que hace soñar.

Cuando llegué me fui directo al puerto al que iban llegando algunos barcos y se descargaba
el pescado e incluso se vendía. Bajé del coche como en un western: disparando. Al poco noté que alguien se dirigía a mí y, como se hace en Marruecos, ni miré, pero ante su insistencia acabé viendo una mano que me señalaba detrás de la cual había un uniforme de policía. El policía que había dentro del uniforme me estaba diciendo que no podía hacer fotos. "Pas le port" le repliqué: "la ville, le bateaux, les poissons...pas le port"

"Pas les personnes" me dijo él mientras yo veía este barco que se acercaba al puerto. "Le bateaux avec la ville" le respondí mientras hacía la foto.

A los marroquís no les gusta que les hagan fotos.

domingo en tánger



un momento antes estaban jugando al futbol. ella, la niña del centro, jugaba mucho mejor que todos sus compañeros. me gusta mucho esta foto

babuchas